Te cuento: empieza el capítulo con un tipo emborrachándose, Tortuga, ya lo conocemos puesto que vimos su cabeza sobre una tortuga que explota durante una operación de la DEA en las afueras de El Paso, este narcoconfidente interpretado por Dany Trejo, sí hombre, el actor que protagonizó uno de lo tráileres falsos que puso Tarantino antes de Dead Proof, Machete, que al final Robert Rodríguez está haciendo la película, en la cual actúan Michele Rodríguez, Robert de Niro, Jessica Alba, Don Johnson, Lindsay Lohan y, alucinas con el batiburrillo, Steven Seagal. Pues eso, que Tortuga le da a la lengua más de la cuenta y le pasa lo que le tiene que pasar, se presentan los dos primos de Tuco, los mismos que pusieron el dibujito de Walter como Heissemberg en el santuario junto a la Santa Muerte, y le separan la cabeza del cuerpo. No sé si definir esto como un spoiler puesto que ya conocíamos el final de este chivato, en fin, ya está hecho.
Luego se desarrollan y complican todas las tramas introduciéndose por unos derroteros psicológicos muy interesantes, dando así la oportunidad de que los magníficos actores de la serie se explayen. Jesse todavía no está teniendo el peso que debe de tener, pero seguro que solo es cuestión de tiempo. Anna Gunn, la actriz que interpreta a Skayler White, cada vez me gusta más, también ocurre que el escritor de este capítulo, George Mastras, le ha escrito un papelón y ella ha podido lucirse al igual que Dean Norris, Hank Schader en la serie, que es un bruto genial. La cosa está que arde hermano, y va a peor, conflicto tras conflicto, los resultados no se corresponden con las expectativas de los personajes; Walter White cada vez lo tiene más crudo, muy mal, lo del cáncer de pulmón es lo de menos, muy mal te digo. Como la vida misma.
Deja de leer aquí si vas a ver el capítulo que esto es un spoiler. Arizona, algo más de seis millones y medio de habitantes, diez prisiones y Allison Dubois ayudando al fiscal Manuel Devalos a llenarlas, implacable, con sus sueños reveladores de la verdad. Hay muchos republicanos en Arizona, entre ellos John McCain, y muchos demócratas también y la mayoría de todos ellos apoyan la pena de muerte. En este capítulo con moralina Allison sueña que a una asesina en serie la asesinan en prisión, muy civilizadamente eso sí, después de ser condenada a pena de muerte, con su batería de inyecciones y todo. Además una vez muerta ve al espectro de su amado y compinche con el que acaba discutiendo por los siglos de los siglos. Venganza poética. En un país en donde un candidato a la Casa Blanca que estuviera en contra de esta arcaica pena se caería automáticamente de la carrera presidencial, no nos debe de extrañar que los productores mantengan audiencias avivando la caldera de la intolerancia. Bussines is Business my brother. Noventa países mantienen la pena de muerte, en algunos te lapidan si eres un adultero y si eres adúltera peor, en otros como Uganda están apunto de promulgar una ley para ejecutar a los homosexuales con VIH que mantengan relaciones sexuales, pero en este caso parece que como este país depende de las ayudas del civilizado occidente, va a aplazar su aprobación. El fin de esta barbarie no lo vamos a ver nosotros, hermano.
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