Entradas etiquetadas con Calidad
Hay quien recicla la basura en programas de televisión, hay quien ve la TV y sólo ve programas basura, que los hay para hartarse. Está claro que si los espectadores prefieren este tipo de producciones y las audiencias lo corroboran, pues sin problemas, se les da un poco de soma. Pero no entremos hoy en esto. Luego hay quien apuesta por una TV de calidad, quien plasma con aptitud cinematográfica la cruda realidad y la convierte en obra de arte. Pero ¿por qué los dramas policiales, delicuenciales o funerarios son los mejores? Tampoco vamos a entrar hoy en eso. Luego también hay espectadores que pagan por ver buenas series y cadenas que las producen, ejecutivos que contratan a guionistas que escriben buenas historias. Increíble ¿no? Ésto es posible aunque nos parezca mentira, ya que por estos lares no se trabaja mucho esto de pagarle bien a un escritor por un buen guión; pero gracias a Dios existe la HBO y The wire para que no perdamos la fe en que es posible una cosa diferente.
Señores, ando con la primera temporada de esta serie, sí, hasta ahora no me había decidido, un error, lo sé; en fin que como decía, llevo visionados siete de la primera y estoy a punto de volver a creer en Dios. Pero me reservo el comentario para cuando acabe de ver los trece capítulos (y detrás pienso tragarme cuanto antes las otras cuatro temporadas). Os animo a disfrutarla. Muy recomendable y un regalo ideal para estas fechas.
Decía Daniel Monzón, el director, que esta historia iba a reconciliar al público con el cine español y parece que tenía razón, conmigo lo ha conseguido. Desde La Caja 507 no había disfrutado tanto con una película española. Una buena historia bien contada, bien dirigida y bien interpretada. El periodista sevillano Francisco Pérez Gandul escribe la novela en la cual se basa el excelente guión firmado al alimón por Monzón y por Jorge Guerricaechevarría. Salvando algunos elementos extemporáneos y dramatizaciones, consiguen en conjunto un marco realista y creíble del mundo carcelario y sus habitantes, añadiendo al drama tensión, acción y denuncia social.
Entre otras muchas, hay dos cosas que clavan escritor y guionistas: hay un momento en el cual los amotinados eligen como rehenes a los etarras, pensando que harían más presión que incluso secuestrando a un funcionario, es una decisión muy acertada pues esté Vd. seguro que el ministerio se movería más rápido en el primer caso que en el segundo, y cuando piden que se acabe con el régimen de los FIES (fichero de internos de especial seguimiento) también, es algo que se lleva reivindicando desde hace mucho tiempo, hay algunos FIES 1 (éstos son los más peligrosos) que viven en unas condiciones de vida especialmente duras, y sé de lo que hablo. Estas sutilezas le dan mucha más enjundia a la historia de lo que pueda parecer en un principio.
Da gusto cuando ves una buena película. Si en los pasillos gubernamentales donde se conceden las subvenciones se tuviera en cuenta más una buena historia y menos el amiguismo, el nepotismo y la política, el cine español sería de más calidad.
Por lo demás, se disfruta de principio a fin. No se la pierda.
Leyendo uno de los últimos posts de Espóiler, el blog del gran Hernán Casciari, encuentro un link directo a un comentario sobre este show que tan buenos momentos me hizo pasar. Hace un par de años disfruté de lo lindo con los intríngulis de un programa alter ego de Saturday night live, con sus guionistas, productores, actores, con la cadena que lo emite y sus ejecutivos… Aaron Sorkin, el tipo responsable El ala oeste de la Casa Blanca, produce y escribe unos guiones inteligentes, protagonizados por un elenco de grandes actores, en los cuales se imbrican historias que diseccionan vida y TV por igual. Matthew Perry, Bradley Whitford, Steven Weber y Amanda Peet lo mejor de lo mejor. Claro que la cancelaron por falta de audiencia. Así son las cosas. Véala. Los personajes le acompañarán como amigos durante una temporada, luego desaparecerán. Todo empieza y todo acaba, y ésta no vuelve a empezar aunque lo deseemos algunos, la mayoría ya decidió ver Big Brother en el 2007.