Cédric Klapisch director conocido por dirigir Una casa de locos (L’auberge espagnole, 2002), estrena ahora en España, más de un año después de hacerlo en Francia, París, film protagonizado por la siempre buena, nunca mala, Juliette Binoche y por un buen número de otros actores menos talentosos. Construyen entre todos un film coral escrito por el mismo director. La profusión de tramas y conflictos vitales, sin que se profundice realmente en ninguno, hace que pierda fuelle en varios momentos consiguiendo que las dos horas y diez minutos se alarguen un poco o un mucho, depende de lo receptivo que esté Vd. al melodrama en ese momento. Concebida como entretenimiento y con una buena factura, el film se salva aunque la mayoría de las escenas ya las hemos disfrutado en otras ocasiones que nos hemos sentado frente a la pantalla. Lo previsible del desarrollo de cada historia, y el presunto entramado que se establece entre algunas de ellas, no desmerece el visionado. Bonita fotografía de la ciudad de la luz. Una peli coco-free, vaya, que de todo hay en la viña del Señor. Y no es americana oiga, y gástese dinero en el cine ostia.