El escritor en España. Una muy buena historia llevada al cine por un director con mucho talento. Basada en la novela de Robert Harris El poder en la sombra, que firma el guión junto al polaco y del que casi lleva a la pantalla grande este mismo director otro de sus superventas: Pompeya, Polanski filma un Thriller digno del mejor Hitchoock protagonizado por Pierce Brosnan como un ex primer ministro británico alter ego de Toni Blair y Ewan McGregor que interpreta al negro que le va a convertir las memorias de este en algo legible. Ambos bastante correctos al igual que el resto del reparto, no olvidemos quien lleva la batuta del proyecto. La película es redonda, los ambientes, la tensión, los diálogos, el juego de la maldad, la oscura realidad… todo está en su justa medida. Además es entretenida, nos queda Polanski para rato si es que le dejan salir alguna vez de su chalet de Suiza. En VOSE por favor hermano, que merece la pena.
Te cuento: empieza el capítulo con un tipo emborrachándose, Tortuga, ya lo conocemos puesto que vimos su cabeza sobre una tortuga que explota durante una operación de la DEA en las afueras de El Paso, este narcoconfidente interpretado por Dany Trejo, sí hombre, el actor que protagonizó uno de lo tráileres falsos que puso Tarantino antes de Dead Proof, Machete, que al final Robert Rodríguez está haciendo la película, en la cual actúan Michele Rodríguez, Robert de Niro, Jessica Alba, Don Johnson, Lindsay Lohan y, alucinas con el batiburrillo, Steven Seagal. Pues eso, que Tortuga le da a la lengua más de la cuenta y le pasa lo que le tiene que pasar, se presentan los dos primos de Tuco, los mismos que pusieron el dibujito de Walter como Heissemberg en el santuario junto a la Santa Muerte, y le separan la cabeza del cuerpo. No sé si definir esto como un spoiler puesto que ya conocíamos el final de este chivato, en fin, ya está hecho.
Luego se desarrollan y complican todas las tramas introduciéndose por unos derroteros psicológicos muy interesantes, dando así la oportunidad de que los magníficos actores de la serie se explayen. Jesse todavía no está teniendo el peso que debe de tener, pero seguro que solo es cuestión de tiempo. Anna Gunn, la actriz que interpreta a Skayler White, cada vez me gusta más, también ocurre que el escritor de este capítulo, George Mastras, le ha escrito un papelón y ella ha podido lucirse al igual que Dean Norris, Hank Schader en la serie, que es un bruto genial. La cosa está que arde hermano, y va a peor, conflicto tras conflicto, los resultados no se corresponden con las expectativas de los personajes; Walter White cada vez lo tiene más crudo, muy mal, lo del cáncer de pulmón es lo de menos, muy mal te digo. Como la vida misma.
Con el episodio doble con el cual ha regresado esta serie se ha intentado hacer borrón y cuenta nueva. En USA lo vieron seis millones y medio de televidentes, eso allí es poco, parece que la gente no tenía muchas ganas de disfrutar de la vuelta, después de tres meses revisando la trama, de esta serie que apunta demasiado alto desde el principio. Ha cambiado la dirección de la historia, ahora da la impresión de que es un tema más policial y menos metafísico. El agente Bendford (Joseph Fiennes con la misma cara que en el anterior intento) recuerda más cosas de su visión, antes no las vio porque estaba borracho en el futuro y esto le impide recordar en el pasado, todo un poco forzado. Luego puede que sea un acierto dar más peso al socio de Simcoe (Jack Davenport), un maquiavélico Simon Campos (David Monahan), que es un personaje con más enjundia y, posiblemente, mejor actor que el primero. Y aunque me escama la partida del creador David Goyer, le voy a dar un voto de confianza, amigo, siempre está bien que haya una serie cocofree sobre gente que recuerda el futuro para mantener el encefalograma plano y así no recordar tu pasado, durante un rato.
Pues se han juntado Hanks y Spielberg de nuevo tras hacerlo en Saving Private Ryan y Band of brothers, esta vez dirigiendo la atención a la otra parte, la guerra contra el imperio Japonés. He aquí a los marines que llegan a Guadalcanal, estos tienen problemas con su pronunciación ya que no han tenido setecientos años de ocupación musulmana, para ocupar la isla y evitar que los japoneses bloqueen las lineas de abastecimiento a Australia e impedir a los americanos controlar esa parte del mundo. La narración empieza con un documental y continua con una historia por ahora coral, no podía ser de otra manera, en la cual se pega un repaso a todos los clichés posibles de forma cercana al naturalismo. La producción de estos monstruos para la HBO es impecable, muchos millones de dólares, mucho despliegue y esas cosas, pero el guión de este primer capítulo me ha dejado un poco frío, y eso que dentro del grupo de guionistas hay mucho talento. De todas maneras el regusto a cine de calidad me da esperanzas y creo que la historia va a mejorar desembocando en una narración épica de diez episodios. Veámoslo.
