Entradas publicadadas a lo largo del Enero, 2010
Se ha dicho que el espíritu de este detective se ha plasmado más fielmente en esta versión firmada por Guy Ritchie que en otras, que el personaje creado por Doyle se acerca más al interpretado por Robert Downey Jr. que al que dio vida Basil Rathbone, por poner como ejemplo al actor qué más veces interpretó a Holmes entre los muchos que lo han interpretado, quizás, en los libros no parece un tipo tan flemático y puede que se acerque más a lo pendenciero de Downey (que no lleva el gorro de cazar gamos oiga) que a la delicadeza cadavérica de Peter Cushing. A lo mejor, la verdad es que me da igual. Una película no tienen porqué seguir al dedillo el libro en el cual está basada, puede ser otra cosa y debe de serlo. Esta versión en concreto muestra al detective como un héroe de acción, a Doc Watson también, unos héroes de mucha acción vaya, en una historia con poca enjundia, me pareció escuchar un ronquido un par de filas detrás de mí en la enorme y repleta sala, llegando a aburrir pese a la millonaria replica del Londres victoriano y de las continuas tribulaciones de los energéticos protagonistas. Eso sí, todo muy bonito y con esa postproducción a lo Ritchie con la que firma el tema. Los actores protagonistas están bien, aunque los personajes no me acaban de convencer del todo, culpa del guionista, supongo. Que la peli es coco-free and totally coco-free and free again, sírvase Vd. a verla un día con resaca y pocas luces, yo me quedo con La vida privada de Sherlock Holmes escrita y dirigida por Billy Wilder, esa sí que sí, my dear brother.
Este director alemán aficionado a los filmes inquietantes, graba en blanco y negro una historia ambientada en un pueblo protestante del norte de Alemania durante el año anterior a la primera gran guerra. Se centra en la intolerancia y brutalidad de aquella sociedad con los más pequeños (con las mujeres también, pero parece que aquí prima el tema infantil) que a su vez no son ningunos angelitos. Parece lógico que éstos impúberes que son sometidos a la cruel presión de una religión profundamente punitiva y al ninguneo de sus mayores, se conviertan nazis cuando crezcan, y también parece encajar el que, mientras tanto, se entretengan desfogándose violentamente y a escondidas con otros niños ya sea por divertimento o por pura envidia. Supongo que esta visión es demasiado obvia, seguro que se puede profundizar más, pero habrá alguien que sólo atisbe esa especie de mensaje apologético que parece contener la película y se cague en los muertos de Haneke. No obstante, el film es impecable desde todos los puntos de vista, el guión es sólido, los actores muy solventes y la factura impresionante. Estamos ante el próximo Oscar a la mejor película extranjera de habla no inglesa. Hay que verla hermano, preferiblemente un día que no estés muy sensible, o mejor, métete en el Avenida uno de esos en el cual te hayas dado cuenta por fin de que el ser humano no tiene solución y acabas ya con el cuadro, si está lloviendo y es de noche cuando salgas, mejor.
Como muestra, un botón.
Una de las estructuras argumentales que más utilizan los guionistas de esta serie es la siguiente: avisan al CBS de que se ha perpetrado un asesinato, los agentes revisan la escena del crimen, Patrick Jane descubre una primera pista que sólo puede ver él, ahora viene la cortinilla de la segunda temporada, ya en la buena dirección interrogan a la persona a la cual lleva la primera pista (ésta suele ser el asesino), después se distrae al televidente porque aparece un culpable que poco después resulta que no lo es, a estas alturas el mentalista ya está preparando una trampa para cazar al verdadero asesino, ésta suele estar planteada de manera poco ortodoxa, el malo cae en las redes y es detenido por los buenos después de que el personaje interpretado por Simon Baker dé la pertinente explicación. Luego están las subtramas que actúan como gancho para que queramos a los personajes: historia de amor ilícito, infancia difícil, obsesión con el asesino…
Este capítulo no es diferente, pero hay que reconocer que está bien narrado, como casi todos los de la serie. El encanto de los protagonistas y el talento de los escritores te atrapan aunque te sepas el tema de memoria. Además en éste están Los del río en la banda sonora. Estoy esperando al 2×12 a ver qué pasa con esta gente. En este capítulo apenas si aparece Cho, que es este agente chino con cara de palo que me cae tan bien, seguro que en el siguiente tiene más protagonismo, eso espero; Rigsbi está un tanto empalagoso con el rollito que se trae con Van Pelt, claro que todo ésto está pensado de antemano. En una serie con esta factura se deja poco al azar.
Deja de leer aquí si vas a ver el capítulo que esto es un spoiler. Arizona, algo más de seis millones y medio de habitantes, diez prisiones y Allison Dubois ayudando al fiscal Manuel Devalos a llenarlas, implacable, con sus sueños reveladores de la verdad. Hay muchos republicanos en Arizona, entre ellos John McCain, y muchos demócratas también y la mayoría de todos ellos apoyan la pena de muerte. En este capítulo con moralina Allison sueña que a una asesina en serie la asesinan en prisión, muy civilizadamente eso sí, después de ser condenada a pena de muerte, con su batería de inyecciones y todo. Además una vez muerta ve al espectro de su amado y compinche con el que acaba discutiendo por los siglos de los siglos. Venganza poética. En un país en donde un candidato a la Casa Blanca que estuviera en contra de esta arcaica pena se caería automáticamente de la carrera presidencial, no nos debe de extrañar que los productores mantengan audiencias avivando la caldera de la intolerancia. Bussines is Business my brother. Noventa países mantienen la pena de muerte, en algunos te lapidan si eres un adultero y si eres adúltera peor, en otros como Uganda están apunto de promulgar una ley para ejecutar a los homosexuales con VIH que mantengan relaciones sexuales, pero en este caso parece que como este país depende de las ayudas del civilizado occidente, va a aplazar su aprobación. El fin de esta barbarie no lo vamos a ver nosotros, hermano.
La realidad de la vida es que nacemos solos y morimos solos, por eso entre medias necesitamos estar acompañados. Si hay amor además: para qué te voy a contar. Geoge Clooney se curra con solvencia el papel principal de este viajero impenitente, Ryan Binham ha elegido la forma de vida de “muévete cortito de equipaje y sé feliz”, pero claro, ya pureta, con la mochila vacía desde siempre y frecuentando una mujer, la cosa cambia. Normal. Pero cambiar tu vida a los cincuenta, por muy guapo que seas, no es fácil. Hermano, hay que intentarlo de todas maneras, eso dicen. Ivan Reitman, el director de Juno y Gracias por fumar, escribe y dirige este interesante film trágico cómico que deberías ver.