Ea, ya se acaba el puto año. Menos mal. En fin, de lo producido o editado este año que haya pasado por delante de estos ojitos que se los han de papiñar los gusanos, en película extranjera me quedo con Gran torino, española: Celda 211, libro: Mitologías de Invierno. El emperador de occidente, serie: la segunda temporada de Breaking bad. En este aspecto no me puedo quejar, la verdad. Hermano, todo acaba, todo empieza.
Entradas publicadadas a lo largo del Diciembre, 2009
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Esta concepción de James Cameron es una cosa inédita. La película atrapa desde el primer momento introduciendo al espectador en el universo imaginado por el autor, suspendiendo la incredulidad directamente y sin resistencia. La factura es increíble consiguiendo una belleza en la pantalla sin igual, uniendo esto al desarrollo de una historia simple, aunque reciclada y algo clichetosa, se alcanzan continuos momentos de emoción estética, en los cuales se aúnan idea y sentimiento emocionando de verdad.
El héroe se infiltra entre los aborígenes de la luna Pandora, que acaban confiando en él, para reunir información y de esta manera poder después destruirlos más fácilmente y así conseguir un metal energético carísimo que se encuentra, curiosamente, debajo de su poblado. Pero conoce a la hija del jefe (personaje potente donde los haya), se enamora y acaba entendiendo que estos indígenas están en mágica comunión con la naturaleza y que en realidad son los buenos de la película y etc, etc. Nada nuevo, pero bien contado oiga.
El nuevo sistema de previsualización en tiempo real ha permitido al director controlar todos los aspectos del rodaje. Utilizando cámaras ópticas de última generación desarrolladas junto a Sony, cámaras digitales y avanzadísimo software, es posible controlar la acción, las actuaciones de los actores reales en un estudio vacío ya que directamente se examinan sus evoluciones en un monitor que muestra el mundo del film, y los personajes digitales que interpretan, sobre la marcha, en el mismo momento.
Es alucinante ver a los muñecos virtuales cómo gesticulan como los actores y cómo se mueven, amén de esa cámara para arriba, para abajo, flotando… y lo flipas con el diseño del mundo alienígena y sus habitantes, todo es disfrutable a tope. En un par de días la vuelvo a ver.
No se la pierda.
Hay quien recicla la basura en programas de televisión, hay quien ve la TV y sólo ve programas basura, que los hay para hartarse. Está claro que si los espectadores prefieren este tipo de producciones y las audiencias lo corroboran, pues sin problemas, se les da un poco de soma. Pero no entremos hoy en esto. Luego hay quien apuesta por una TV de calidad, quien plasma con aptitud cinematográfica la cruda realidad y la convierte en obra de arte. Pero ¿por qué los dramas policiales, delicuenciales o funerarios son los mejores? Tampoco vamos a entrar hoy en eso. Luego también hay espectadores que pagan por ver buenas series y cadenas que las producen, ejecutivos que contratan a guionistas que escriben buenas historias. Increíble ¿no? Ésto es posible aunque nos parezca mentira, ya que por estos lares no se trabaja mucho esto de pagarle bien a un escritor por un buen guión; pero gracias a Dios existe la HBO y The wire para que no perdamos la fe en que es posible una cosa diferente.
Señores, ando con la primera temporada de esta serie, sí, hasta ahora no me había decidido, un error, lo sé; en fin que como decía, llevo visionados siete de la primera y estoy a punto de volver a creer en Dios. Pero me reservo el comentario para cuando acabe de ver los trece capítulos (y detrás pienso tragarme cuanto antes las otras cuatro temporadas). Os animo a disfrutarla. Muy recomendable y un regalo ideal para estas fechas.
A partir de que entran en el piso, se comprende bastante bien aunque no sepas casi nada de inglés.
Probablemente Vince Gilligan, el colega de Chris Carter en Expediente X, tuvo un profesor de química en el instituto que le caía bien y en una tormenta de ideas se preguntó eso que se preguntan los guionistas tan a menudo: ¿qué pasaría si…? Y se dijo: ¿qué pasaría si a un profesor de química de instituto con una mujer embarazada de un bebé no deseado, un hijo adolescente con parálisis cerebral, una hipoteca y tal y tal, le diagnostican un cáncer de pulmón terminal? ¿Eh? Un drama, eso seguro.
El profesor White decide fabricar metanfetamina ayudado por un antiguo alumno suyo, que la distribuirá amén de ser su ayudante de laboratorio, para reunir el dinero suficiente para que a su familia no le falte de nada tras su pronosticada defunción. A todo esto, su cuñado es un agente de la DEA que está investigando la llegada de esa nueva metanfetamina a la ciudad.
A este químico le pasa de todo al pobre, quizás por eso se nos olvide juzgarle por distribuir esa droga que va a destrozar la vida de tantos jóvenes, por eso y por el pedazo de actor que se mete en su piel: Bryan Cranston. Os acordaréis de él porque hacía del padre de Malcom in the middle, interpretando a un personaje de comedia con una vis cómica sobresaliente. Ahora se vuelve a salir en el papel de este enfermo y por eso mismo fue premiado con el Emmy al mejor actor principal de drama en el 2008 y el 2009, un premio por cada temporada que se ha emitido, al loro. En realidad todos los actores lo hacen muy bien y en especial el exalumno, personaje interpretado por Aaron Paul, un chaval con muchísimo futuro. La manufactura es ejemplar en todos los aspectos. Se la aconsejo, véala, no se arrentirá.
Gota de lluvia
Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.
Toda la noche estaba en esa humedad sombría
que de repente
iluminó la luna.
Soledad de la campana
Soledad de la campana.
Le dice adiós al tañido.
Último son de su bronce,flecha ardiente en el silencio.
Vaga en busca de los ecospero nadie le contesta.
Prehistoria
(A la memoria de Jaime Sabines)
1
En las paredes de esta cueva
pinto el venado
para adueñarme de su carne,
para ser él,
para que su fuerza y su ligereza sean mías
y me vuelva el primero
entre los cazadores de la tribu.
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Ha fallecido este gran cineasta que nos hizo pasar miedo con dos duros, con cuatro perras gordas. Este guaperas levantador de pesas siempre rodeado de bellezas, antihéroe atormentado y artista innovador de nuestra arcaica industria.
Qué buenos momentos me has hecho pasar Jacinto. Joder, ya estoy otra vez oliendo a mar y comiendo paella sin levantar tres palmos del suelo. Y el sol del Mediterráneo calienta mi niñez un enero en Marbella y yo quiero volver allí, no irme más, siendo pequeño con la arena bajo mi piel y el sonido de las olas que me acompañan cómplices.
Adiós Paul, todo acaba.
Acabé la primera temporada y ya estoy a punto de terminar la segunda también. Ya sabes, te enganchas y te ventilas un capítulo tras otro. En fin, vamos a ver: se juntan un periodista de sucesos de Baltimore (David Simon) y un policía de la misma ciudad (Ed Burns), cuyos entresijos conocen ambos a fondo; crean una historia realista en la cual no hay ni un ser humano puro del todo, ni impuro tampoco; el bien y el mal están difuminados y, aunque los buenos parecen ser los polis, se muestra el mundo el hampa con una crudeza entrañable. Básicamente parece como si la idea generadora del proyecto fuera: la burocracia y la corrupción de este puto sistema impide al individuo alcanzar la justicia, así que aprovechémonos todos y nos amparamos en ella para pasar del tema o para hacer dinero fácil.
A estos policías les cuesta hacer su trabajo un huevo y parte del otro, ya que sus jefes les impiden alcanzar la meta básicamente por salvarse el culo, por política vaya: por actuar conservadoramente para que todo siga igual, para que no cambien las estadísticas de su departamento, su estatus, para que no se le ponga la polla floja. La realidad amigo, el egoísmo que no nos abandona ni en la ficción. Está McNulty (Dominic West) que sí es un buen tipo, aunque un tanto autodestructivo, y sí se curra el tema de vamos a atrapar al asesino, cosa que le llevará al destierro. Pero él erre que erre. Éste cae bien desde el principio. Luego está su colega Bunk, un enorme actor llamado Wendell Pierce, y sus jefes, porque tiene varios, todos personajes bien dibujados e interpretados por actores muy solventes, polis, delincuentes, la fiscal, el juez, todos están bien. Un lujo de producción que les recomiendo. Pero bueno, como se ha convertido en un clásico, tienen todo el tiempo del mundo.